Segunda Reflexión
Al llegar Edgar me regalo esta vez unas papas margarita. Le pregunté que si no le daría hambre y me dijo que además de tener la lonchera recargada, tenía buen billete en el bolsillo. Le di las gracias y un niño que llamaré Memo me dio unas frunas. La clase transcurrió normal aunque hubo algo que sucedió muy particular. La coordinadora entró con un niño a clase y allí conocí un sistema de castigo que tenían en la institución. Los niños debían quedarse en la jornada contraria pasando por los salones diciéndoles a los estudiantes que hicieron de malo y prometiendo no volver a hacerlo porque su cupo está en la cuerda floja. Al principio uno pensaría que esta sanción es muy pesada, pero debo decirles que me topé con dos casos este día y ambos fueron muy sorprendentes. Este niño de quinto le golpeo la cara a un compañero apuntándole al ojo. Por lo que entendí, eso sucedió el día anterior y el ojo de la víctima quedo afectado. Nada extraño sucedió en las clases siguientes que lleve a a...